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Comunicado de Prensa
miércoles, 11 de febrero de 2009
Los Obispos de América
Latina hemos señalado que la sociedad actual experimenta
un Cambio de Época, producto de un proceso de globalización
que afecta prácticamente todos los ámbitos de desarrollo
del ser humano: cultural, político, social, educativo,
económico, religioso y tecnológico. Nuestra Patria
no queda ajena a este proceso que se agudiza cada vez más
en la realidad socioeconómica.
La crisis económica mundial
que afecta a México debe conducir a todas las instancias
de gobierno a encontrar las prontas soluciones y no permitir
que se agrave la ya de por sí situación de pobreza,
desempleo, encarecimiento de los productos y servicios, deserción
escolar y desaliento social que viven la mayoría de las
familias de México.
Gobiernos, empresarios, políticos y la misma sociedad
en general, tenemos que mostrar mayor sensibilidad ante este
hecho, y mostrar además la madurez necesaria para afrontar
todos juntos el problema financiero del país. Se extiende
entre la población la percepción de que son cada
vez mayores las dificultades, que cada día es más
complicado salir adelante, pese a los signos de buena voluntad
que manifiestan nuestras autoridades. Es necesario redoblar esfuerzos,
de parte de todos los sectores para detener la violencia, el
avance del narcotráfico, la corrupción, la desigualdad,
el derroche económico y la trasgresión de los valores éticos,
sociales y familiares.
Todos somos responsables de aportar soluciones y comprometernos
para mostrar con hechos que queremos hacer verdaderamente un
México mejor a favor de todos, donde las nuevas generaciones
y las familias gocen de la protección eficaz y responsable
del Estado, donde el concepto que se persiga no solo sea el de
ganar unos pocos, sino de ganar todos para enriquecer al país.
Ahora que se inicia un nuevo proceso electoral, contrasta con
la crisis económica, el presupuesto excesivo en las campañas
y el despilfarro que se pueda hacer de él, sólo
generará desconfianza entre los ciudadanos. Los candidatos
deberán evitar promesas al electorado que no se pueden
cumplir; así mismo, evitar ofensas y agresiones entre
ellos y partidos. Deben privilegiar el bien del país por
encima de la lucha por el poder.
Hacemos un llamado a todas las comunidades a participar activa
y responsablemente en este proceso democrático, a interesarse
en conocer y profundizar las propuestas políticas de cada
partido, a sumarse con esperanza en este ejercicio democrático.
En estos momentos manifestamos nuestra fe y confianza en Jesucristo, Él
es el centro de lo que proclamamos y hacemos, por eso Él
mismo nos llama a llevar una vida según Su Vida y Obra.
La fidelidad de los bautizados es una condición primordial
para el anuncio del Evangelio y para la misión de la Iglesia
en el mundo. Para manifestar ante los hombres su fuerza de verdad
y de irradiación, el mensaje de la salvación debe
ser autentificado por el testimonio de vida de los cristianos.
El mismo testimonio de la vida cristiana y las obras buenas realizadas
con espíritu sobrenatural son eficaces para atraer a los
hombres a la fe y a Dios.
Invitamos a todos los fieles a prepararse para la renovación
que haremos los Obispos de México, de la consagración
del País al Espíritu Santo, el lunes 20 de abril.
Que Santa María de Guadalupe que nos acompaña con
fidelidad maternal nos dé su intercesión en este
grave momento que vivimos.
Por los Obispos de México.
+Carlos Aguiar Retes
Arzobispo electo de Tlalnepantla
Presidente de la CEM
+José Leopoldo González
González
Obispo Auxiliar de Guadalajara
Secretario General de la CEM
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