Dirigió la obra el arquitecto
de la ciudad, don José del Mazo y Avilés;
talló las estatuas el escultor Clemente Terrazas
y pintó los cuadros, de la Cena, de Guadalupe y
del Divino Salvador el artista don José María
Vásquez. El maestro de platero o patrón de
platería, como se acostumbraba decir entonces, don
Mariano de la Torre, intervino en la obra del dorado. El
altar del lado de la Epístola se halla dedicado
a San Juan Bautista, a quien acompañan sus padres
San Zacarías y Santa Isabel, y el del Evangelio,
a San Luis Gonzaga con los santos jesuitas San Francisco
Javier y San Estanislao.
La imagen de la Guadalupana que
se encuentra en el altar principal aparece firmado por
Labastida en 1809. A sus lados se ve a San Joaquín y a Santa Ana y abajo
de la imagen Guadalupana un lienzo del Sagrado Corazón
de Jesús.
La lista de las pinturas que se
guardan en las bodegas de esta capilla, comunicada con
ellas por medio de un postigo en el ángulo de la derecha, sería interminable,
pues se conserva allí una verdadera pinacoteca.
Mencionaremos las más importantes: un Lavatorio
y un Cenáculo, firmados por Antonio Torres en 1730;
un cuadro anónimo de La Coronación de Espinas;
un San José; una Guadalupana; retratos de medio
cuerpo de los Papas Pío VII y Gregorio XVI, y de
cuerpo entero el de Benedicto XIII, firmado en 1724 por
Nicolás Rodríguez Juárez. Retrato
del Príncipe de Asturias, Luis Fernando, debido
a Juan Correa. Además existe una galería
de retratos de los señores arzobispos de México,
de cuerpo entero, y los cuales sería de desear estuviesen
en un lugar más visible, acaso sustituyendo los
retratos de busto que no son de gran mérito artístico
y se ven en la sala capitular. Entre los más notables
retratos por sus autores, debemos mencionar los siguientes:
don fray Juan de Zumárraga, don fray García
de Santa María y don fray Garcia Guerra, firmados
los seis por Echave. Las obras se encuentran tan retocadas,
que no es fácil determinar de cuál de los
tres Echaves se trata; probablemente se deben a Echave
Ibía. El retrato del señor don Juan Pérez
de la Serna, firmado por Basilio Salazar, pintor famoso
en su tiempo. El retrato del señor don Francisco
Manse y Zúñiga, obra de arte de primer orden,
ostenta la firma de Sebastián de Arteaga. El retrato
del señor don Juan de Palafox y Mendoza está firmado
por José de los Santos. El del señor don
Juan de Mañozca, por Juan Salguero. El de don Alonso
de Cuevas y Dávalos, por Juan Correa. El de don
fray Marcos Ramírez de Prado, por José de
los Santos. El del señor don José Lanciego
y Eguiluz, obra de arte notabilísima, por Juan Rodríguez
Juárez, en 1714. El del señor don Juan Vizarrón
y Eguiarreta, por Nicolás Rodríguez Juárez.
El de don Alonso Núñez de Haro y Peralta,
por Francisco Vallejo, en 1773.
Los demás retratos son anónimos y sólo
existe hasta el del señor Posada y Garduño. |